Política de privacidad de Sticky
Última actualización: 27 de agosto de 2026
Sticky no recopila ningún dato personal. No tiene cuentas, no tiene servidores, no lleva analítica y no muestra publicidad. Todo lo que haces con la app ocurre dentro de tu teléfono y se queda ahí. La aplicación incluye compras opcionales de pago único, que procesa Google Play; Sticky nunca ve tus datos de pago.
Sticky es una aplicación para Android que convierte lo que ves en tu pantalla, o cualquier imagen de tu galería, en stickers para WhatsApp. Esta política explica qué hace la app con tus imágenes, por qué pide los permisos que pide y qué ocurre si decides comprar algo dentro de ella.
El responsable de la aplicación es Osuna Labs. Puedes escribirnos a emilianoos.dev@gmail.com.
Qué información se recopila
Ninguna. Sticky no te pide registrarte, no genera identificadores de usuario, no mide tu uso de la app y no envía información sobre ti a nadie, ni a nosotros ni a terceros.
Si decides comprar algo dentro de la aplicación, el pago lo tramita Google Play y es Google quien recibe tus datos de facturación, nunca nosotros. Está explicado en Compras dentro de la aplicación.
Qué hace Sticky con tus imágenes
Capturas de pantalla
Cuando invocas el gesto del asistente (manteniendo el botón de encendido o deslizando desde una esquina inferior, según cómo esté configurado tu teléfono), el sistema le entrega a Sticky una captura de tu pantalla de ese instante y solo de ese instante. Esa captura se mantiene en la memoria del teléfono mientras editas, y no se guarda en el disco a menos que decidas convertirla en un sticker. Si cierras el editor sin guardar, desaparece.
Imágenes que tú eliges
Si compartes una foto con Sticky desde otra app, o la eliges desde el selector, se procesa igual: dentro de tu teléfono, para recortarla.
Los stickers que creas
Se guardan en el almacenamiento privado de la aplicación, al que ninguna otra app puede acceder libremente. Permanecen ahí hasta que los borras tú o desinstalas Sticky.
Contenido que creas
Sticky es una herramienta de edición, como lo sería un programa de dibujo. Tú eres el único responsable de las imágenes que conviertes en stickers y de a quién se las envías, lo que incluye respetar los derechos de autor, la imagen y la privacidad de otras personas.
Osuna Labs no ve, no revisa, no almacena ni distribuye tus stickers, y no puede moderarlos. No es una decisión de política: es una consecuencia de cómo está hecha la app. Se crean y se quedan en tu teléfono, y no existe ningún servidor nuestro por el que pasen.
Las ilustraciones, personajes y stickers que vienen incluidos de fábrica en la aplicación son obra propia o de uso licenciado. Si crees que alguno infringe un derecho tuyo, escríbenos a emilianoos.dev@gmail.com y lo revisamos.
Conexión a internet
Sticky no envía tus imágenes ni ningún otro dato a internet.
Aun así, la app declara los permisos de acceso a internet y de estado de la red. Hay dos motivos concretos y conviene explicarlos.
El primero es el recorte automático. Para separar el sujeto del fondo, Sticky usa ML Kit, un componente de Google Play Services. Ese componente descarga su modelo de reconocimiento desde los servidores de Google la primera vez que lo necesita. El análisis de la imagen ocurre por completo en tu teléfono: tus capturas y tus fotos no se envían a Google ni salen del dispositivo. Lo único que viaja por la red es la descarga del modelo, igual que si actualizaras cualquier componente del sistema.
El mismo componente incluye un detector de rostros, que Sticky usa para encuadrar el recorte cuando en la imagen hay personas. Está configurado para devolver únicamente un recuadro: no extrae rasgos faciales, no genera huella biométrica y no identifica a nadie. No podría reconocer a la misma persona en dos imágenes distintas, porque no guarda nada de la primera. Igual que la separación de fondo, funciona por completo dentro de tu teléfono y ninguna imagen se envía a Google.
El segundo son las compras. La app le pregunta a Google Play el precio de cada producto en tu moneda y qué has comprado ya, para saber si desbloquear lo que corresponde. Esa consulta no incluye nada sobre tus imágenes ni sobre tu uso de la app. Se explica en detalle más abajo.
Ambos intercambios se rigen por la Política de Privacidad de Google.
El rol de asistente
El gesto funciona porque tú eliges a Sticky como asistente digital predeterminado de Android. Es un rol que concedes manualmente y que puedes devolver a Google, o a quien lo tuviera antes, cuando quieras.
Al invocar el gesto, el sistema abre una sesión de Sticky y le entrega la captura de lo que tenías delante. El editor se dibuja ahí mismo, encima de la app en la que estabas, para que no tengas que salir de ella. Eso es todo lo que ocurre.
Sticky no escucha, no graba audio y no procesa voz. La aplicación no pide el permiso de micrófono. Android obliga a todo asistente a declarar un componente de reconocimiento de voz: el de Sticky está vacío, existe únicamente para cumplir ese requisito y no hace nada.
Android permite además que un asistente solicite el contenido de la pantalla en forma de texto y estructura: qué botones hay, qué dicen los campos. Sticky no lo solicita y no lo recibe. Lo único que llega a la app es la imagen, y solo en el momento en que tú invocas el gesto. Entre un gesto y el siguiente, Sticky no recibe información sobre lo que haces en el teléfono.
Puedes retirarle el rol cuando quieras desde Ajustes de Android → Aplicaciones → Aplicaciones predeterminadas → Asistente digital. La app sigue funcionando sin él: puedes compartirle una imagen desde otra aplicación o elegirla desde el selector; solo pierdes el atajo.
Compras dentro de la aplicación
Sticky es gratuita y funciona completa sin pagar nada. Hay dos cosas opcionales que sí cuestan:
- Sticky Pro, un pago único que quita el límite de packs y añade el selector de color completo.
- Apoyo voluntario, en cuatro montos que desbloquean exactamente lo mismo entre sí. Es una propina, no una función.
Todos son pagos únicos. No hay suscripciones, no hay cobros recurrentes y no hay publicidad, ni la habrá.
Quién cobra y qué ve
El pago lo procesa íntegramente Google Play. Sticky no tiene pasarela de pago propia ni servidor: la app abre la ventana de Play y el resto ocurre fuera de ella.
Sticky nunca ve ni recibe tu tarjeta, tu nombre, tu correo, tu dirección ni tus datos de facturación. Esa información la maneja Google bajo su propia política, y nosotros no tenemos acceso a ella en ningún momento.
Como desarrollador, Google nos entrega informes agregados de ventas (cuántas compras hubo, en qué país, por qué monto) sin identificar a las personas que las hicieron.
Qué guarda Sticky en tu teléfono
Únicamente el identificador de los productos que posees, en el almacenamiento privado de la app. Es una lista corta de texto, del estilo sticky_pro, y sirve para no volver a poner un candado en algo que ya pagaste. No lleva importe, ni fecha, ni forma de pago, ni nada que te identifique, y no sale del dispositivo.
Restaurar lo que compraste
Tus compras quedan asociadas a tu cuenta de Google Play, no a este teléfono. Si reinstalas Sticky o cambias de dispositivo, se recuperan solas al abrir la app; si tardan, hay un botón Restaurar compras en los ajustes. No hace falta que nos escribas ni que guardes ningún comprobante.
Reembolsos y problemas de cobro
Cualquier asunto de dinero (un cargo que no reconoces, una devolución, un pago que no se acreditó) se gestiona con Google Play, que es quien tiene la transacción. Puedes hacerlo desde tu historial de pedidos. Si el problema es que pagaste y la app no desbloqueó lo tuyo, escríbenos y lo revisamos.
Cuando compartes stickers con otras apps
Al añadir un pack a WhatsApp, o al enviar un sticker suelto a cualquier otra aplicación, esos archivos salen de Sticky y pasan a manos de esa aplicación. A partir de ese momento se rigen por la política de privacidad de quien los reciba: la de WhatsApp, o la que corresponda. Sticky no interviene ni conserva copia de lo que envías.
Copias de seguridad
Sticky tiene desactivadas tanto la copia de seguridad automática de Android como la transferencia directa entre teléfonos. Tus stickers no se suben a Google Drive ni a ninguna nube. Como contrapartida, si cambias de teléfono no se transfieren solos.
Esto no afecta a lo que hayas comprado: eso vive en tu cuenta de Google Play y se recupera en el teléfono nuevo, como se explica arriba.
Menores de edad
Sticky no está dirigida a menores de 13 años y no recopila conscientemente información de ellos. Como la aplicación no recopila datos personales de ningún usuario, no existe información de menores que podamos tener almacenada.
Las compras dentro de la app las autoriza Google Play. Si el teléfono lo usa un menor, conviene configurar los controles parentales y la autenticación de compras de Play, que es donde se decide quién puede pagar.
Tus derechos y cómo borrar tus datos
Como no guardamos nada en ningún servidor, no hay información tuya que podamos entregar, corregir ni eliminar a petición. El control es enteramente tuyo:
- Para borrar un sticker o un pack, hazlo desde la propia aplicación.
- Para borrar absolutamente todo, desinstala Sticky. Al desinstalarla, Android elimina su almacenamiento privado por completo, incluida la lista de productos comprados.
Una excepción que conviene decir con claridad: el registro de tus compras vive en tu cuenta de Google Play, no en nuestras manos. Desinstalar la app no lo borra, y de hecho eso es lo que permite restaurarlas. Nosotros tampoco podemos eliminarlo. Ese historial lo gestionas con Google.
Si resides en la Unión Europea, el Reino Unido, California o México, la normativa aplicable te concede derechos sobre tus datos personales. Puedes ejercerlos escribiendo a emilianoos.dev@gmail.com, si bien, como se explica arriba, no disponemos de datos personales tuyos que tratar.
Cambios en esta política
Si en el futuro Sticky incorpora funciones que cambien lo anterior, actualizaremos esta página antes de publicar esa versión, y cambiaremos la fecha del encabezado. Te recomendamos revisarla de vez en cuando.
27 de agosto de 2026. Se añade la sección Contenido que creas, que deja por escrito de quién es la responsabilidad sobre los stickers y por qué no podemos moderarlos. Se documenta también el detector de rostros que usa el recorte automático, con lo que hace y lo que no. Se retiran las menciones a Telegram: la app aún no exporta a esa aplicación.
26 de agosto de 2026. Se documenta en detalle el rol de asistente digital del que depende el gesto: qué recibe la app en ese momento —solo la imagen—, qué no recibe en ningún caso —voz, audio y el contenido de la pantalla— y cómo retirarle el rol.
24 de agosto de 2026. Se añadieron compras opcionales de pago único (Sticky Pro y el apoyo voluntario) procesadas por Google Play. Se documenta qué ve Google, qué guarda la app y cómo restaurar o reclamar una compra. Nada de esto cambia el tratamiento de tus imágenes: siguen sin salir del teléfono, y sigue sin haber publicidad ni analítica.
Contacto
Cualquier duda sobre esta política o sobre cómo funciona la aplicación:
emilianoos.dev@gmail.com